Abrir una empresa en los Estados Unidos es un proceso accesible y altamente atractivo para empresarios hispanos, siempre que se realice de manera ordenada y estratégica. El primer paso consiste en definir el objetivo del negocio, el mercado al que se apunta y el estado donde se instalará la empresa, ya que cada estado posee normativas, costos y beneficios fiscales distintos.
Posteriormente, se debe seleccionar el tipo de entidad legal, registrar la empresa ante las autoridades correspondientes, obtener el número de identificación fiscal (EIN), abrir una cuenta bancaria comercial y cumplir con las licencias y permisos necesarios según la actividad. Estados Unidos ofrece procesos claros y digitalizados que permiten avanzar con rapidez si se cuenta con el asesoramiento adecuado.
La Cámara Binacional Hispano-Estadounidense acompaña a los empresarios en cada una de estas etapas, reduciendo riesgos y evitando errores comunes que pueden generar costos innecesarios. Una correcta planificación inicial es fundamental para garantizar una operación sólida, legal y preparada para crecer en el mercado estadounidense.





